miércoles, 3 de octubre de 2007

A ver si es familiar?

Bueno, voy a arrancar con la mormonada que me inspiró a crear este sitio. Obviamente hay miles y mejores anteriores a esta pero por algo se debe arrancar...



Esta mañana bien tempranito salían como locos los taxis hacia el congreso de dermatología en la Rural, en la puerta de Posadas no había portero así que los bellmans rotaban (porque odiamos clavarnos más de una hora como porteros, necesitamos "volar") en el puesto.

Todo se desarrollaba normalmente hasta que llegó un Peugeot 307.

La gente que llega en auto tiene la bendita costumbre de dejarlo en cualquier lado sin importar absolutamente nada. Si bloquea la rampa, mejor. Cuanto más cerca de la entrada de la calle esté, mejor. Así fue que dicho 307 quedó mal estacionado y como no había Valepas, hubo que acomodarlo para descongestionar.



Hasta aquí, todo estaba bien. El tema comenzó cuando el gran Johnny quiso comprobar las comodidades del auto, y sin quererlo, cerró la puerta dejando la llave adentro, las luces prendidas y la puerta trabada. La situación se tornaba crítica y la llamamos a Angie, que lo primero que hizo fue cerrar completamente la puerta, para desesperación de Pablito H.

Después de 2:30 hs de rastraerlo, el dueño apareció. Los culpables? uno almorzando y el otro en el Palacio modulando desde lejos, lo que se llama "agarrar el toro por las astas". Por suerte estaba bisoñé que para estos casos tiene su stone face, a prueba de balas. "Metamos un alambre", "rompamos el vidrio" y otros delirios luego... llegó el cerrajero que por la módica suma de $560 arregló el problema.
Atónitos quedamos cuando el cerrajero confeso que hace esto 10 veces al día, lo que hizo que más de uno piense en cambiar de oficio!!!

Por suerte todo terminó bien, para el dueño del auto, que se retiró feliz.
A nosotros nos quedó una nueva moraleja...

De yapa les dejo un lindo recuerdo del casamiento de Peter: borrachin

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